Naso ganan concurso centroamericano de relatos de mujeres

La líder Naso Emilia Gamarra y las niñas Haydée Gamarra (10 años) y Cristy Vargas (10 años) son unas de las ganadoras del V Concurso Centroamericano de mujeres: Voces, imágenes y testimonios 2009, organizado por la organización costarricense Voces Nuestras.

El tema del concurso era: “Mujeres que luchan por su dignidad, por la de otras mujeres o dignamente por sus comunidades. Historias de vida personales o colectivas que mueven al compromiso y al cambio”.

Las indígenas Naso quedaron segundas en la categoría de Testimonio Colectivo con los textos Lo estoy diciendo y es como si lo estoy viendo, y diarios del campamento Naso, donde relatan el primer desalojo violento que sufrieron en 2009 las comunidades Naso de San San y San San Druy.

El texto de Emilia Gamarra – Lo estoy diciendo y es como si lo estoy viendo- es un testimonio oral de su experiencia durante el desalojo el pasado 29 de marzo de 2009. Hay que recordar que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha pedido al Gobierno de Panamá medidas cautelares de protección contra estas comunidades Naso y que un grupo de indígenas de estas poblaciones estuvieron en un campamento de protesta en la Plaza Catedral de Ciudad de Panamá durante algo más de cinco meses.

Las niñas Haydeé y Cristy escribieron un diario durante algunos de los días que pasaron en dicho campamento a la intemperie.

El premio es un reconocimiento a la lucha y a la dignidad de estas mujeres y niñas que defienden sus derechos y exigen la creación de la Comarca NAso Tërjdi, una reivindicación histórica de este pueblo en peligro de extinción y que ha sido desoída gobierno tras gobierno.

La organización Voces Nuestras difundirá los testimonios por radio y medios impresos en toda Centroamérica.

Adjuntamos los relatos de las ganadoras y fotos

Importante: se están buscando donaciones para financiar el viaje por tierra de las ganadoras a San José de Costa Rica el 3 de marzo.  Para más información:

paco@comunasur.org

Acá van los relatos:

Emilia Gamarra

Lo estoy diciendo y es como si lo estoy viendo

Teníamos guanacastes grandotes. Son pura sombra esos árboles.

Y sotacaballo. Ellos crecen a la orilla del río y también dan sombra.

Había un señor que tenía uno bastante grande.

Todos los tumbaron.

Quedaron 2 o 3 palos.

Se salvaron porque la gente estaba ahí. La gente se mantenía ahí y no los dejó tumbar.

Los sotacaballo cada año echan flores y tienen una vaina grande que explota y bota las semillas. El viento se las lleva y donde quiera que caen, ahí pegan. La raíz es dura y el palo también.

Nací y crecí en la comunidad naso tjerdi Shikix.

A los 14 años me casé con un señor de San San.

Demoré con él 23 años y tuve 2 mujeres y 6 varones.

Con el señor que estoy ahora tengo 20 años.

Con él llegué a Drudi. Los latinos le dicen Drui.

Mis abuelos decían que Dru era un espíritu que mataba a las personas mayores, las que no podían caminar y estaban indefensas. Di, quiere decir quebrada.

El domingo 29 de marzo, yo estaba en Guabito.

Se habían escuchado rumores de que la policía iba a sacarnos de Drudi.

No sabíamos si era verdad o mentira.

El lunes nos levantamos temprano, agarramos a Cristy, Lisbeth, Glen… los 6 niños. Son mis nietos.

Clareando llegamos a Drudi.

Mi hermano estaba en San San y me mandaba llamadas perdidas. Pero mi celular no tenía señal.

Cuando llegué a la casa de Pánfila, mi nuera, me dice: “Llamaron, que vienen los antimotines”.

Las dos corrimos y empezamos a gritar a los vecinos.

Llegaron todos con los niños, las embarazadas, las mujeres con los bebés chiquitos, los señores.

Vimos venir una carreta con antimotines.

Se pararon en fila, como a 100 metros de nosotros, con sus cascos, armados y equipados con todo lo que cargan

Y llegó otra carreta. Son remolques que los tira un tractor.

Los policías llegaron en bus hasta un punto. De ahí, se subieron a las carretas de la Ganadera Bocas.

Yo no sentí miedo.

Al rato llegó la corregidora y dice: “Tienen que salir de aquí, yo les avisé de este desalojo”.

Le respondimos: “Póngase la mano en el corazón. Tú eres una teribe, igual que nosotros. Eres una indígena. Somos tu familia. Recuerde que usted no es otra gente. La única que puede detener esto es usted. Usted dijo  que nos iba a ayudar, y ¿ahora qué pasó?”

La corregidora dijo: “Les doy 10 minutos para salir”.

Imagínese, ¿qué podemos sacar en 10 minutos, qué podemos salvar?

Y en eso escuchamos una bomba que empezó a echar humo.

Los niños al ver eso empezaron a gritar y a correr.

Teníamos un tanque de 50 galones lleno de agua.

Mojamos toallas para limpiar la cara de los niños.

¡Y a correr a sacar los niños de ahí!

Una niña se ahogó en el humo.

Las mamás se fueron huyendo con los niños. Unas huyeron por la quebrada y otras se fueron adentro, buscando las lomas. Se fueron sin desayunar, sin nada, esos niños.

Quedamos los adultos.

Huíamos debajo del bambú y nos tiraban bombas.

Debajo de la iglesia y ahí nos tiraban otra vez.

Lo estoy diciendo y es como si lo estoy viendo.

La primera casa que tumbaron fue la mía, luego la tienda, luego la de la tía de mi esposo. Se metieron hacia abajo y tumbaron la casa de Alcibíades. Arrasaron con todo: había plátano, guineo, caña. Luego le tocó a la casa de Catalino Victoriano. Él vive solo. Y luego a la de su hija, María Victoriano. Después acabaron con la casa de Feliciano Peterson, y luego la iglesia cuadrangular, la casa de Epidencio Gabriel, Félix Vargas, Avelino Gamarra, Aguirre Vargas, Misael Vargas, la casa de la señora Esperanza Brown.

De ahí tumbaron la casa de Lupita.

Y la casa comunal.

El piso era de tierra, las columnas de madera y el techo de hojas de palanquilla. No tenía paredes. Solo los postes, las vigas y el techo. Recién la construimos porque la que teníamos se nos quedó pequeña. Esta, la nueva, medía 24×24 metros. Ahí hacemos las reuniones de la asamblea de la comunidad. Cuando regreso de una actividad para pedir la comarca, ahí me reúno con la comunidad y les informo qué se hizo en Panamá. O si vienen funcionarios de afuera, ahí los recibimos.

Cuando terminaron de tumbar las casas se acamparon en la casa cultural.

Esa la construimos para que los muchachos estudiaran con la telebásica.

Ya estaba terminada. Estaba para inaugurar el 10 de abril.

No la tumbaron, lo dejaran para los policías dormir y escampar cuando llovía.

Se quedaron el lunes todo el día.

Nosotros no sabíamos que afuera había policía y no dejaban pasar a nadie a la comunidad. Esperábamos a nuestra gente: el abogado, nuestros dirigentes, nuestra gente. Pero no los dejaban pasar.

Los periodistas llegaron a la 1 o 2 de la tarde. Ahí empezamos a gritarle a la policía y a la Corregidora. Les preguntábamos que cuánto les había pagado la Ganadera Bocas. Les decíamos “Esta mañana tenían los huevos bien puestos. ¿Ahora por qué no nos disparan delante de los periodistas?” Qué vulgaridades no les gritábamos. La corregidora y la policía no dijeron una palabra. Los policías no querían que nadie se diera cuenta de lo que nos hicieron.

Ahí se quedaron. No nos dejaron entrar a sacar las gallinas.

Empezaron a saquear la tienda. Cortaron los plátanos.

Había 4 policías naso, de otras comunidades.

Ellos nada podían hacer porque los botaban de su trabajo.

No sacamos la ropa, ni ollas, ni nada.

Ni cucharas, ni pailas, ni platos, ni las herramientas, los clavos. Nadie sacó nada. El arroz, el azúcar, la harina, todo quedó debajo de lo que tumbaron.

Después de 15 días, cuando nos vinimos a protestar acá, a Panamá, volvieron con sus máquinas, hicieron un hueco y enterraron todo. Las maderas, el zinc y todo lo que había. Todo lo que teníamos.

La empresa Ganadera Bocas nos tiene que pagar eso.

Nosotros no queremos reubicación porque esa tierra es de nosotros.

Vamos a construir nuestra casa otra vez. Nos vamos a quedar en nuestra tierra.

Los niños tenían picazón. A Iveth se le llenó de ronchas el cuerpo. Pedíamos a la cruz roja. Los de Protección Civil llegaron y no preguntaron nada. Se quedaron allá afuera. Mi cuñado le dijo a los policías que había niños con hambre y enfermos. Los policías no querían que nadie se diera cuenta. A las 10 de la noche dejaron salir a mi hija con 8 niños. Llegaron a la 1 de la mañana a Changuinola. Allá los atendieron.

Al día siguiente nos levantamos, mandamos a los otros niños al monte, y los mayores llegamos a 100 metros de la telebásica. Ellos dijeron: “Cumplimos órdenes. Ahora digan ustedes qué quieren”. Les gritamos: “Desde ayer los niños no comen nada. Déjenos pasar, pero sin ninguna condición”.

Nos reunimos a la orilla del río. Empezamos a hacer ranchos. Ese día no llovió.

A la 1 de la tarde los de Protección Civil nos llevaron comida y querían hacerse una foto con nosotros. No se lo permitimos.

El miércoles a medio día empezaron a tumbar la telebásica. Eran dos máquinas de la empresa Ganadera Bocas. Una empuja para tumbar y la otra tiene una cuchara grande. Llegaron las dos carretas, se llevaron a casi todos los policías. En la noche ya no quedó nadie.

Pasaron 15 días y no había respuesta del alcalde, ni el gobernador, ni la corregidora.

Vivíamos en el rancho a la orilla del río y ahí dormíamos. Había arroz, frijoles, lentejas y sardinas.

Decidimos viajar a Panamá a hablar de nuestra situación con las autoridades. Salimos a las 7 de la noche y llegamos a las 4 y media de la mañana al terminal de transporte en Panamá. De ahí fuimos al edificio de las Naciones Unidas y nos sentamos a la entrada. Nos sentamos con los bultos. Traíamos un par de mudas, los que traían algo. Éramos como 26. Vinimos con los niños.

Haydée vino con su mamá. Yo me traje a Cristy. Pero no nos querían tener ahí. Dijeron que “aquí no se puede hacer eso, que hagan una comisión”.

De ahí fuimos a un hotel donde había un congreso sobre indígenas. Nos dieron espacio para plantear nuestro problema, pedimos ayuda, recogimos 360 dólares.

No sabíamos a dónde ir. No teníamos nada. Vinimos con el pasaje y no más. Entonces dijimos: “Vamos al parque de Catedral”. Nos subimos en un bus hasta Santa Ana, caminamos hasta Catedral y nos metimos en el gazebo, en el centro del parque. Nos quedamos ahí en el gazebo. Imagínese, ¿a dónde íbamos a bañarnos, dónde íbamos a comer, a cocinar?

Cocinamos en la playa. Los piedreros que dormían ahí se molestaron porque les rompimos los cartones para soplar el fogón y también se pusieron alegres porque les dábamos comida.

Pero había excrementos y olía a orines. Entonces compramos una cocina, la pusimos en el gazebo y nos mejoró la situación.

Pasé mes y medio en el gazebo. Me regresé a Guabito por Cristy, mi nieta, porque ella tiene que ir a la escuela

Desde hace muchos años estoy en la lucha. Comencé porque el primer señor con el que me casé andaba en la lucha por la Comarca Naso Tërdji y hasta el sol de hoy sigo luchando por la Comarca. Porque sin la Comarca no tenemos ningún derecho. Mira lo que nos pasó con la Ganadera Bocas. Si no nos dan la comarca van a entrar más empresas y proyectos, nos van a sacar de nuestra tierra. Nos van a quitar la tierra. Ahora están dando título de propiedad de nuestra tierra. Van a vendérsela a gente que tiene plata. Y eso no es así.

Esa tierra es nuestra y es libre para trabajar y cultivar.


Diarios del campamento naso

Durante cinco meses, familias naso de San San y San San Drudi hicieron un campamento en el gazebo de la plaza de la Catedral.

Diario de Haydée Gamarra. Escrito del 18 de abril al 24 de mayo. Haydée tiene 10 años de edad y vivía en la comunidad de San San.

18 de abril Hoy fuimos a la playa. Mi mamá y mis dos tíos estaban preparando el desayuno. Y José, mi primo, empezó a tocar el agua del mar y después empezaron a venir olas y se llenó toda la playa de agua.

Recogimos muchas conchas. Y también jugamos fútbol y al escondite.

Después vinimos al parque Catedral y dibujamos y vimos una película de los derechos de los Naso Terdi.

Me hace falta el río donde jugamos. Ayer vimos 7 avionetas.

19 de abril Hoy fui al almacén a comprar con mi mamá y mi tía Nidia y Tania. Y después fui a la playa a hacer el almuerzo. Yo estaba jugando fútbol y estaba muy sofocada y me empezó a salir sangre por la nariz. Luego fui a la casa donde nos dejan bañarnos y me bañé. En la noche vimos videos, cómica y película.

20 de abril Hoy vimos videos de cómo las persona ricas tumban los bosques para encontrar oro. También empecé a sacar fotos con la cámara de una señora que vino a vernos. Fui a bañarme y demoramos mucho y me dormí un rato. Fui a la playa. En la noche jugamos, y  vino un artista a cantarle a los niños y también una gringuita de 2 añitos. Me gustó mucho cómo cantó el señor.

21 de abril Hoy fui con Bella a hacer un mandado. Después fui al mar con Tatiana, Migdalia, Eliseo y Bella.

Sheila, China y América están en una huelga de hambre y dicen que si el gobierno no nos responde nos vamos a salir a la calle.

También fuimos a la casa de un señor y nos entrevistó a todos nosotros.

También llegó un periodista.

Vi El Chavo, Buscando a Nemo y fui a la estatua del gallo.

22 de abril Hoy salimos a la calle y nos paramos a protestar frente al Ministerio de Gobierno y Justicia. Salió un pocotón de gente, nos subieron al segundo piso y nos dijeron que el viernes nos iban a dar respuesta. Después limpiamos el piso de la plaza Catedral.

Fui a la playa, vi cuatro barcos inmensos y dos helicópteros.

Hoy nos llamaron y nos dijeron que Ganadera Bocas volvió a tumbar las casas de nuevo.

23 de abril Mi mamá se fue a Bocas del Toro con mi hermanito y yo me quedé con mi tía Raquel.

Hoy fuimos al Ministerio de Gobierno y Justicia porque Ganadera Bocas se volvió a meter allá en San San Drudi y están atemorizando a la gente. Dijeron que iban a traer más antimotines y allá les contestaron que trajeran todos los antimotines que pudieran.

Fui con José y Diana a tomar fotos. Hoy tenemos un concurso de pintura con Andrés y su amiga. También voy a ver Cantinflas.

24 de abril Hoy en la mañana fui a bañarme, después desayunamos y fuimos a la Defensoría del Pueblo. Y no nos dieron respuesta por la culpa de Tito Santana, porque él dice que nosotros estamos molestando a Ganadera Bocas.

En la noche vino Andrés y su amiga y todos mis amigos y jugamos a “La queda”. Ángel era “La queda”.

Diario de Cristy Vargas Escrito del 25 de abril al 15 de mayo. Cristy tiene 10 años y vivía en San San Drudi.

25 de abril Hoy vienen mis primas Nancy y Maryulis. Antes habían llamado para decir que había quemado una casa de un señor y que iban a tumbar la casa de una señora en la comunidad.

26 de abril Hoy fuimos a bañarnos y nos dieron café. Después vino una señora y nos trajo naranjas y sandía. Otra señora nos trajo colores y crayones y hojas blancas. Y pintamos las máquinas de Ganadera Bocas cuando estaban tirando las casas en San San Drudi.

27 de abril Fuimos a la plaza de Santa Ana con mi abuela, mi tío Tony y mis primas. Después veníamos caminando y no sé quién había hecho su necesidad en la calle y casi resbalamos.

28 de abril Hoy fuimos al museo del Canal de Panamá, a ver cómo es.

Vimos cosas muy bonitas.  Vimos a Omar Torrijos y a Yimi Carter

Y una cuchara antigua. Y antes usaban la pluma de pájaro y una tinta para escribir. Y vimos un cepillo antiguo. Y vimos que antes no había carros.

29 de abril Hoy fuimos a ver la estatua del Gallo y vimos muchas mujeres de San Blas vendiendo artesanías. En la noche fuimos al teatro nacional a ver los tipos de danzas. Una niña del campamento se enfermó y no pudo ver la danza y tuvieron que llevarla al hospital.

30 de abril Hoy nos enfermamos y tuvieron que llevarnos al hospital porque nos dio alergia. Nos dieron una pastilla pequeñita. Tatiana se toma una entera y yo me tomo una pastilla en la mitad. La doctora nos metió una aguja en la mano y después la sacó.

1 de mayo Hoy nos vestimos con nuestra ropa naso. Todas las mujeres se vistieron y las niñas también. Después fuimos a la marcha desde el parque Porras hasta la plaza 5 de mayo. Y vinimos para Catedral otra vez. Llegamos cansados.

2 de mayo Hoy tumbaron el edificio del hotel central con una máquina grande.

Después empezó a llover y tuvieron que comprar una lona para que no se mojara el campamento. En la noche, Michel y la amiga estaban danzando con fuego.

3 de mayo Hoy hicimos una mesa de votación para saber a quién le deben pertenecer las tierras, a Ganadera Bocas o los Naso Tjër-Di, con un resultado de 40 votos a favor de los Naso y 0 a favor de Ganadera. Y después vimos un baile.

4 de  mayo Hoy fuimos a ver el Canal de Panamá y vimos un video del canal y también queríamos ver cómo pasaban los barcos. Después fuimos a comer helados, nos montamos en caballitos y después nos vinimos al campamento.

5 de mayo Hoy nos sacamos unas fotos con mi tío Erick, mi tía, mi prima Nancy y yo.

6 de mayo Hoy vino Olmedo en la noche y trajo una película de Pancho Villa.

Todos se pusieron a ver a Pancho Villa.

7 de mayo Hoy una señora vino a darnos clase. Nos trajo libros para pintar.

Nos dio clase de español y de matemática.

8 de mayo Hoy viene la maestra otra vez. Y en la noche hubo un festival naso.

Cantaron, tocaron guitarra y tambor y llegó una señora y le cantó a la luna.

9 de mayo Hoy también van a hacer otro festival naso. La maestra vino a ver el festival. Nos trajeron comida preparada. Nosotros no la comimos y se la dieron a la gente que vino al festival.

10 de mayo Hoy mi tío fue a la Defensoría del Pueblo y estaba lloviendo.

Llegó tarde y se puso a grabar un video de nosotros en el campamento.

11 de mayo Hoy llovió fuerte también y tuvieron que poner todas las cosas en el centro del gazebo para que no se mojaran.

12 de mayo Nos regalaron ropa y hoy mandaron las cajas para Bocas del Toro. Las llevaron hasta la Terminal en el carro de Michel. Hoy le sacaron la muela a mi tía Lupita.

13 de mayo Hoy mi abuela está cumpliendo 54 años y mi tía llamó para felicitarla. También llamó el hijo menor de mi abuela y mi prima.

14 de mayo Hoy nos llevaron al museo del mar. Vimos tortugas de mar y

tiburones. Uno pequeño y uno grande. Vimos pepino de mar. Langosta. Estrella de mar. Y peces.

Hoy también el rey naso Valentín Santana y la Comisión naso fueron a hablar con el viceministro de la Presidencia.

15 de mayo Hoy se organizaron las madres naso para hacer una protesta.

Se encadenaron a los árboles por ser el día de los árboles. También la Comisión naso se reunió con la ONU.

Octubre de 2009: Los Naso continuamos luchando por nuestro derecho a la tierra y la creación de la Comarca Naso.

Hoja aparte

En una hoja aparte la persona escribe el titulo de su obra, su verdadero nombre, el seudónimo, teléfono, dirección para localizarla en caso de que gane.

Título: Lo estoy diciendo y es como si lo estoy viendo, y diarios del campamento Naso

Categoría: Testimonio escrito colectivo: El testimonio es escrito por varias mujeres que hayan participado en alguna  lucha o causa. Se presenta mínimo cinco páginas y máximo siete, en Arial 12 y espacio sencillo.

Seudónimo: Emilita y las niñas.

Verdadero Nombre: Emilia Gamarra, Haydée Gamarra y Cristy Vargas.

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2 comentarios

Archivado bajo General

2 Respuestas a “Naso ganan concurso centroamericano de relatos de mujeres

  1. utopistmo

    Felicidades y que se oiga siempre su voz.
    Testimonio, talento, resistencia.

  2. La Campesina

    que vivan las mujeres Naso… cuando la noche esta mas oscura la luz resplandece mas.

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